(La Vanguardia, 24-11-2011)
La Comisión Europea no ha esperado ni aque tome posesión el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La gravedad de la situación no permite esperar. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aprovechó la oportunidad que le brindaba una comparecencia ante una comisión del Parlamento Europeo para "animar" al nuevo gobierno a que adopte "reformas valientes para modificar el funcionamiento del mercado laboral" y para aconsejarle que "reforme los sistemas de educación y formación, con el fin de que las perspectivas de los jóvenes españoles sean mejores de lo que son ahora". Se unía así a la advertencia lanzada tras las elecciones del pasado domingo la canciller alemana, Angela Merkel, y las agencias de calificación sobre la situación general de España.
A juicio del vicepresidente del Ejecutivo comunitario, el 22,6% de tasa de paro que sufre España, más del doble de la media europea, y el 45% entre la población joven, es "simplemente insostenible" y son necesarias medidas "inmediatas". "Si yo fuera un joven español y me enfrentara a un paro juvenil de más del 40%, mientras que el paro en los Países Bajos es del 4% o el de Austria del 5%, me preguntaría por qué", dijo el comisario, dejando claro que este asunto se ha convertido en prioritario para Bruselas. A su juicio, la situación no se puede relacionar con la localización geográfica de España, sino con sus instituciones y sus políticas.
"No es justo que el mercado laboral español esté tan dividido entre los protegidos y los no protegidos. Debe de haber algo que va profundamente mal si el paro, de media, está por encima del 20% en el país", resaltó Rehn, quien reconoció estar "dialogando con las autoridades españolas, con los funcionarios y con el Gobierno actual y el nuevo". Entre los consejos que ofreció al líder del PP, Mariano Rajoy, fue "hacer todo lo necesario para que empiece a funcionar el mercado de trabajo, como reformar el sistema docente y de formación de los trabajadores", así como procurar una mayor movilidad de los trabajadores donde haya empleo.
Minutos antes, el comisario de Empleo, Lázsló Andor, también puso a España en el centro de sus preocupaciones. Defendió que el paro debería ser "una prioridad" para el nuevo gobierno, aunque no sólo para dar luz verde a una reforma particular sino a una estrategia global en la que el contrato único "puede ser parte de la solución", como ha hecho Portugal.
Pero el paro no es el único tema por el que España está en el punto de mira de Bruselas. El comisario de Asuntos Económicos pidió que el gobierno popular mantenga los planes para retrasar a 67 años la edad de jubilación, como estaba previsto en la reforma de pensiones del Ejecutivo de Zapatero. Asimismo, recordó la necesidad de mantener también el incremento del periodo de referencia para el cálculo de las pensiones y la revisión regular de los parámetros de las pensiones de acuerdo a las variaciones de la esperanza de vida.
También abogó por que el nuevo ejecutivo prepare medidas adicionales de contención del gasto para garantizar la reducción del déficit público al 6% del producto interior bruto este año y al 4,4% en el 2012. Y eso incluso si la evolución económica "no es la que se espera", advirtió Rehn, mostrando sus sospechas de que no se crecerá como se preveía.
Tampoco se le escapó el descarrilamiento de las cuentas públicas de las comunidades autónomas en el primer semestre del año. El comisario reclamó que el nuevo ejecutivo garantice los objetivos de déficit "en todos los niveles de la Administración" y se apliquen "sólo los mecanismos existentes de control del déficit y la deuda para los gobiernos regionales". "Todos ellos son puntos de partida muy importantes para el nuevo gobierno cuando prepare su programa", dijo Rehn, que deseó seguir trabajando "muy de cerca" con el nuevo equipo, como "con el actual".